Escuchar su voz y caer en la cuenta: no puedo verle cuando quiera, ni abrazarle, ni besarle, ni quedarme boba con su sonrisa...
Tener la certeza, de repente, de que los kilómetros son una realidad con la que ahora no puedo combatir, que sólo queda aferrarse al tiempo, a la necesidad de que pase.
Ahogarse en el mismo deseo, en la impotencia y percibirlo aún más claro...Se queda corto echar de menos, me rebosan los sentimientos...te quiero aquí
No hay comentarios:
Publicar un comentario