Siempre he sido aficionada a las cuentas atrás. Facilitan que me ponga ñoña y nadie me mire mal, que haga regalos, que cante "te quiero" y me ría de la risa misma.
Las fechas me ayudan a no parecer un pastel con patas, pero lo cierto es que contigo, cualquier día que me acerque a tu mirada, termina siendo especial.
Con eso no quiero decir que de igual. No voy a olvidar ninguna fecha, ningún instante, ninguna canción. No pienso perderme ni un detalle.
Tengo bien grabados seis meses (a falta de un día, aún por escribir)y la capacidad de atesorarlos como mi bien más preciado.
Tengo espacio para todos los recuerdos que están por nacer y abrazos grandes para que los del pasado nunca tengan frío. Así pienso cuidar de nosotros, así pienso quererte a ti.
Valoro cada sonrisa, cada vez que nuestras manos se rozan, cada momento en que mi mente se dispersa y tus caricias me salvan...
Quizás he adquirido la capacidad de ver la vida de otra manera y ya sentarme en la cama con un bote de nocilla no es mi mejor plan. Daría lo que fuera por que estuvieras aquí, abrazándome; escuchar tu respiración tranquila y arroparte cuando se aferre a ti un mal sueño.
Compartir todos los besos de "buenos días" y oler cuando te fueras el pijama para que una parte de ti, siguiera conmigo.
Cada vez me cuesta más dejarte ir. Odio echar de menos y odio perderme una mueca o un suspiro.
Todo lo que ha pasado, lo que ha cambiado, lo que ha caído; me ha llevado a ti. Todo lo que ha dolido me ha traído este verano y la capacidad de amar(te) como lo hago.
Quisiera que vieras mi sonrisa de idiota cuando hablo de ti, que las palabras no se me quedaran cortas constantemente...quisiera que siempre fuera una ráfaga de aire fresco un mensaje nuevo.
Quisiera para ti, una caja llena de sueños. Asegúrate de darme tiempo, yo pongo el resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario