Y más idiota si cabe.
No sé si el blog ayuda o no, no sé si quiero que sepáis tanto sobre mí como cuento, pero aún así, lo hago, y probablemente lo seguiré haciendo.
Siempre he creido que las palabras podían ayudar bastante, siempre me venía la inspiración cuando estaba triste y volcarme era tan sencillo como si fuera un vaso de agua.
Soy fuerte-frágil-fuerte-frágil. Todo lo que tengo son ganas y me falta el resto.
Me falta la parte que no tengo que poner yo.
Entre el desconcierto y mi cabeza (nunca dejo la mente en blanco, mentía cuando decía que no pensaba en nada, pensaba en ti) inventándose finales alternativos, probablemente me muera antes de dar un paso más xD.
Bromas aparte, estoy cansada y desmoralizada. No hay ninguna ventana por la que tirarme, nada kamikaze que pueda hacer, no hay más cosas que creo que ayuden. Nothing else.
Ya sabéis que desde el principio hasta el final, lo más complicado es quedarme quieta.
Aquí habéis leido tanto de mí que conocéis cómo buscaba una manera de acercarme a mis amigos y hay si había orgullo y mucho.
No sé por qué ahora no puedo ser esa que tan enfadada estaba porque se habían olvidado de ella, pero seguía adelante.
No sé si realmente quiero tanto, si es ese el problema.
Siempre me habían dicho que sentir no era un pecado, pero quizás lo sea. Quizás sí.
Me siento bastante bastante insignificante y no quiero ser pequeña nunca más.
Probablemente deba esperar un poco, pero creo que he perdido la batalla hace bastante ya...
Hoy me dejo los te quieros en la nevera, no me apetece dar amor gratuito. O me quieres o no me quieras, pero no pienses que te voy a querer siempre.
De ser así, me lo callaré hasta que deje de ser cierto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario