martes, 4 de enero de 2011

Late

Ayer fue un día bastante malo para mí hasta que apareció.
No iba a quedarse, ni siquiera sabíamos si era macho o hembra, pero latía entre mis manos, en una mezcla de vida y miedo.
Había otro corazón latiendo contra mi pecho, pequeño y asustado, desvocado, mucho más vivo de lo que había estado yo prácticamente todas las vacaciones.
Latía y lloré sobre su pelo, porque la magia existe en las cosas pequeñas como aquella, porque notarlo entre mis manos fue indescriptible y me hizo sentir.
Creí que nunca iba a dejar de llorar contra aquello y el pelo se le quedaba aspero, quebrado de lágrimas.
Pero me aferré a su vida y sonreí con él (o ella) entre mis brazos.

Es lo más bonito que he visto en mucho tiempo, apenas pesa nada, es pequeñita (o pequeñito) y tiene tanto miedo como yo al mundo.
Apenas puedo estar lejos, porque late y lo siento en la yema de los dedos.
Es una liebre preciosa, tendrá sobre un mes y pesa tan poco que cuesta creer que respire.
Tiene tanta fuerza que me ha empapado con ella, he sentido miedo porque muriera esta noche, alegría cuando la he visto moverse y apenas puedo expresar lo que ha significado que confiara en mí y comiera de mi mano.
Ahora todo lo que quiero es verla corretear, darle de comer, conseguir que siga respirando, que algo bombee en su pequeñito cuerpo.
Me he vuelto a enamorar, y mira si ha sido rápido...y aunque a veces patalea y pretende huir, sé que me va a dejar acariciarla.
Y es lo único que necesito, un corazón que lata al son del mío.
Hoy, Enero me hace sonreír y tengo miedo a despegarme de ella, no sé qué voy a hacer cuando tenga que dejarla atrás, pero si ella que apenas sabe qué hace aquí, ha conseguido que vuelva a sentirme viva, sé que podré hacerlo.

Y diréis, ¿por qué Enero? Bueno, no sé si es chico o chica, nos conocimos ayer y teniendo en cuenta que la única liebre que conozco es la Liebre de Marzo...¿por qué no puede haber una en Enero?
En realidad quería ponerle algo que hiciera referencia a cómo me hace sentir, pero ella lo sabe, porque está empezando a confiar en mí y eso debe ser suficiente.
Muchas gracias al mundo por enviarme un milagro así...
La vida es lo mejor que podemos tener y hay que aprovechar y seguir en ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario