El día de mi entrevista con Montse hablé más de lo que tenía planeado.
Quizás porque una de vez en cuando tiene ganas de expresar esos pensamientos que no salen a colación en la típica conversación matutina.
Normalmente nadie te pregunta acerca de tus dudas...por qué crees en esto, qué te hace llegar a aquello, por qué elegiste este camino, dónde crees que acabarás. Y a veces necesitas expresarlo y ver si resulta tan coherente para el resto como para la voz en off que lo repite continuamente en tu cabeza.
Es imposible saber dónde acabaremos ni tampoco si hemos escogido el camino correcto. Es el tiempo y sólo el tiempo el que nos llevará a dónde tengamos que ir.
Lo que hace al ser humano, humano es justamente la duda.
Y si me equivoco, y si hacerlo es peor y si no hacerlo...¿qué va a pasar? Otoke? otokajo?
Somos. Simplemente y no vamos a tener claro nada nunca, la duda nos constituye, incluso cuando amamos tenemos dudas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario