domingo, 10 de julio de 2011

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"Ha pasado el tiempo, no he dejado ni un momento de pensar...en los viejos sueños, en las noches de conciertos por Madrid.
Ha pasado el tiempo y no sé...porqué te cuento esto. Será que se ha ido la inocencia que llevaba conmigo.
Dime dónde estás que te quiero ver y dejar pasar...esta mala hora.
Esta madrugada que parece nunca acaba, esta noche de angustiosa calma...quédate conmigo hasta que la luz se haga."


Hablábamos de verdades y no nos salía ninguna.
Era mejor mentir, fingir que no había nada: ni sueños, ni vida, ni momentos ni amor.
Hablábamos sin sentido, tomándonos de la mano para luego soltarnos y seguir caminando como dos personas que han olvidado cómo conocerse, como dos respiraciones que luchan por no ir a la par.
Y así, separar convenientemente tu futuro y el mío, porque no tenemos ganas de dejar que el destino lo tenga tan fácil.
Y así, darnos vueltas por el mundo, tensando el hilo que hace que seamos uno por más que luchemos para olvidarnos y pensar y pensar que yo soy yo, que tú eres tú y eso no cambiará nunca.
Me pregunto si algún día nos cansaremos de contar sólo la mitad.

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