Un proceso, un período.
Todo es eventual, empieza y acaba.
No me preocupa el tiempo, porque seguirá pasando piense lo que piense. Tampoco me preocupan los sucesos, ¿para qué?
Las oportunidades aparecen, los sentimientos avanzan, el corazón se te encoge, y de pronto, vuelve a empezar.
Probablemente todos sintamos que nos morimos y que no podemos continuar, pero el principio está más cerca al llegar al final.
Siempre termina acelerándose mi corazón para mal, pero ahora está tranquilo, quizás porque por fin entiende y sabe lo que quiere (o más bien lo que no quiere, de eso está seguro).
Ahora que puedo disfrutar, quiero que cada momento sea eso, un instante, una emoción.
No pensaré en mañana o al menos intentaré no pensar.
Quiero vivir hoy, porque el futuro está demasiado lejos como para agarrarse a él.
Sonríeme mucho. XOXO
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