Lo estoy intentando y no llego a ninguna parte, no sé qué hacer.
Es como si todos los esfuerzos que hago, todo lo que pienso y el empeño que pongo no sirvieran para nada. Siempre hay algo que hace que me caiga y empiezo a cansarme de intentar levantarme.
Puedo estar muy optimista, salir a la calle y emocionarme cuando encuentro el libro que llevaba buscando mil años, porque era especial para mí.
Puedo tirarme más de una semana maquinando y montando regalos, pensando estupideces, sonriendo como loca.
Puedo hacerlo todo y tirarlo por la borda después.
Y soy yo quien tiene la culpa, la de las falsas espectativas, la que siempre necesita más de lo que la gente puede darle.
Soy yo, la que no quiero deciros que se siente mal y que necesita que estén con ella.
Soy yo, la que no puede evitar llamar a su madre, porque no tiene a nadie más.
Soy yo, la que ha intentado por todos los medios cumplir sus promesas y no equivocarse.
Soy yo la que tiene miedo.
Soy la que está escribiendo esta estúpida entrada teniendo que hacer un trabajo enorme para mañana porque ha estado gastando todo su tiempo libre en intentar hacer magia.
La que esta mañana no podía levantarse de la cama, la que lleva leyendo desde las 10 para no pensar.
Soy yo.
Sin vida universitaria, ni fiestas, ni salidas, ni amigos.
Sentada en la cama mientras mi compañera hace trabajos de citología.
Soy yo, invisible, como siempre.
Y lo siento
Te quiero pekeña!!
ResponderEliminarPerdona, pero eso no es cierto. Puedes contar con nosotras para lo que quieras, aunq estemos lejos, aunq no hablemos mucho, estamos aqui!!!leyendo tu blog cada dia, viendo como lo intentas, sintiendonos orgullosas ...
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